Ya lo dice el dicho: “el que la hace, la paga”. De esta guisa, un jurado federal de Estados Unidos acaba de condenar a la todopoderosa Apple a, nada más y nada menos, que 532’9 millones de dólares por infringir patentes con una de sus aplicaciones estrellas, iTunes. Veremos en qué acaba la cosa.

Más concretamente… el castigo por infringir patentes se ha llevado a cabo en el estado de Texas, y la víctima parece ser la colección de patentes de SmartFlash LLC. El jurado falló a favor de esta empresa de tecnología al encontrar que el sistema de compra y distribución de medios de Apple infringe tres de sus patentes.

Infringir patentes no es cosa de broma

La denuncia se presentó el pasado 2013 y afirmaba que tanto iTunes Store, como los App Stores de iOS y Mac, así como el sistema de publicidad iAd, y otros servicios de transacciones digitales de Apple infringen tres patentes de SmartFlash LLC referentes al almacenamiento de datos y la gestión del acceso a través de sistemas de pago.

La idea de SmartFlash LLC era embolsarse 852 millones de dólares en daños y perjuicios, un sablazo en toda regla, parte de los cuales serían estimados como porcentaje de las ventas de los iPhone, iPad y otros dispositivos de Apple. ¡Ni listos que son!

Los de Apple se pasan todo el día palmando en juzgados

Los de Apple se pasan todo el día palmando en juzgados

Eric Albritton, el abogado de Apple basó su defensa en las regalías de hardware por una sola característica del dispositivo:

No tiene sentido que una persona vaya a comprar un iPhone y no vaya a hacer llamadas. La gente no compra los teléfonos móviles con el único propósito de utilizar apps.

Tal y como decía el portavoz de Apple, el gran Kristin Huguet, “SmartFlash no hace productos, no tiene empleados, no crea puestos de trabajo, no tiene presencia en Estados Unidos, y está explotando nuestro sistema de patentes en busca de regalías por tecnología que inventamos nosotros”. “Nos negamos a pagar a esta empresa por las ideas que nuestros empleados pasaron años innovando; por desgracia no nos han dejado otra opción que tomar esta lucha a través del sistema judicial.”

Ya véis cómo está la cosa por infringir patentes. A las demandas de Samsung, Amazon y Google se le suma ahora la de SmartFlash. ¡Muchos iPhone hay que vender para pagar a los abogados!

Fuente: Bloomberg