Escribir a mano, lo que la gran mayoría de los que superamos los veinte, los treinta y los cuarenta, hemos hecho toda la vida se está convirtiendo en una rareza aplastada por las pantallas táctiles, que se están imponiendo a los bolígrafos y lápices. ¡Pero mira que eres un dinosaurio!

Los expertos consideran que quienes más pueden acusar en su desarrollo el hecho de no practicar ni conocer la escritura manual son los más pequeños, a los que puede influir claramente en su crecimiento. Y es que mandar copias en el colegio ya no se estila. Los nativos digitales se siente más cómodos con tabletas y móviles que con una libreta.

El escribir a mano está siendo sustituido por las tabletas

El escribir a mano está siendo sustituido por las tabletas

Escribir a mano ¿eso qué es?

El estudio se basa en una investigación con un grupo de niños que todavía no sabían leer (aunque sí identificar las letras por separado) para realizar una prueba comparativa: a una parte del grupo se le enseñó a escribir letras de manera manual, mientras que a la otra, por medio de teclados digitales.

Los investigadores utilizaron resonancias magnéticas con el fin de observar y evaluar la activación de las regiones cerebrales durante el aprendizaje de la escritura, tomando como indicador el consumo de oxígeno en el cerebro.

Como resultado, los científicos concluyeron que el cerebro responde de distinta manera cuando aprende con letras escritas a mano y cuando lo hace a través de un teclado, y confirmaron que los niños que trabajaron con letras escritas a mano mostraron patrones de activación cerebral similares a los de las personas alfabetizadas, mientras que los que aprendieron mediante un teclado, no.

Adiós libros, bienvenidas tabletas

Adiós libros, bienvenidas tabletas

Papel y lápiz como última opción

Otro sondeo realizado por la empresa Docmail, revela que el hábito de escribir a mano para las personas “postindustrial” está completamente perdido. El estudio refleja que cerca del 60% de los usuarios confiesa haber utilizado el papel y el lápiz sólo por extrema urgencia y necesidad.

Y ya para cerrar estos calamitosos datos, el cuestionario reflejó que la mitad de los encuestados admite sufrir deficiencias a la hora de escribir a mano, mientras que una de cada siete personas se siente avergonzada de lo escrito o de su estilo (como para no estarlo).